jueves, 17 de septiembre de 2015

Las innovaciones educativas






Muchos centros llevan tiempo cambiando su forma para encontrar el auténtico fondo educativo que motive y proporcione un aprendizaje acorde a la realidad actual. El desfase que las instituciones suelen sufrir ante los cambios sociales, desaparece cuando se abre el oído y la mente. - See more at: http://cmidocentic.com/opinion/hackschooling-makes-me-happy/#sthash.ghyDHvom.dpuf

Las innovaciones educativas: ¿fondo o forma?



A través de la historia de la pedagogía se han desarrollado diferentes escuelas pedagógicas que han tratado de dar respuetas a los fenómenos y por qué no a los problemas presentes en la educación. Todas estas escuelas definidas bajo unas normas socio-políticas y culturales propias de cada época, porque la finalidad es formar ciudadanos para cada sociedad, debido a que “la educación es una actividad humana, es producto de la acción del hombre sobre el hombre, de la mujer sobre la mujer, de la cultura sobre el individuo para mantener lo que le es particular propio de la cultura” (León, A. 2012).

En la institucionalización de cada una de las escuelas pedagógicas se han establecidos las teorías y los modelos pedagógicos que los han caracterizado. 

Si se tiene presente que las teorías pedagógicas se “pueden definir como estructuras de pensamiento constituidos por valores, creencias y supuestos que le permiten al profesor interpretar situaciones, conceptuar su experiencia, sistematizarla, investigarla, transformarla y construir la praxis pedagógica, contribuyendo a enriquecer la teoría y el discurso pedagógico” Lakatos (Citado en Becerra, G. 2005). Y los modelos pedagógicos son las formas en que se concibe la práctica de los procesos formativos contemplando cómo se aprende, cómo se enseña, las metodologías para la asimilación de conocimiento, habilidades y valores, las aplicaciones didácticas, el currículo y la evaluación, entre otros; se puede precisar que cada escuela pedagógica ha sido y será “el lugar del pensamiento y de la disciplina intelectual y moral” (León, A. 2012).

Sin embargo, el bagaje histórico que ha tenido la pedagogía está marcada por el bagaje político de cada sociedad, es por eso que me atrevo a afirmar que ha sido marcada por el dominio de unos sobre otros y la subordinación a unas políticas socio-económicas establecidas por unos cuantos. Esto lo confirma el recuento histórico de las etapas de la educación, las escuelas pedagógicas y los modelos didácticos para la enseñanza, en particular de las ciencias. Cada “nueva sociedad” histórica implementó “innovaciones” en sus teorías y modelos, los que llevaron a la aparición de las nuevas escuelas pedagógicas, sin embargo y a pesar de estar muy en boga la educación para la auto formación, el pensamiento crítico, la auto disciplina, la autonomía y otras beldades más, estas metas no se han cumplido, pues seguimos teniendo una influencia paternalista en la educación. 

En cada “innovación educativa” se ha cambiado la forma, pero no el fondo del escenario educativo, ya que éste sigue marcado por una tendencia paternalista donde se aplican normas de autoridad que conllevan una reducción de la libertad y autonomía de la persona o grupo sujeto a este trato, bajo la consideración del daño que ellos puedieran causarse de disponer de mayor autonomía y libertad. ¿Hasta cuando vamos a pregonar la formación de seres autónomos, con pensamiento crítico y ciudadanos dispuestos a contribuir con la sociedad, si dentro de nuestras prácticas nos alejamos del fondo de la situación?

¿Acaso hemos enseñado realmente a nuestros estudiantes a ser actores activos de su propia formación, dotándolos de las herramientas necesarias para la toma de una posición y la entereza para afrontar las consecuencias de la misma?

¿Nosotros mismos no nos hemos alejado de un escenario de transformación en nuestras prácticas, porque nos es más cómodo seguir como hemos venido hasta el momento?

Todo cambio trae incertidumbre, inquietudes, dificultades pero también posibles éxitos. Estamos en la era digital, todo está impregnado por las tecnologías de la información y las comunicaciones, a excepción, del escenario educativo. 

En la actualidad, se promueve y trabaja por su implementación imperiosa en las prácticas educativas. Se vuelve a cambiar la forma, pero ¿qué hay del fondo? Esta pregunta surge a partir de la experiencia personal, ya que infortunadamente por cuestiones de salud he tenido que estar ausente de mi labor como docente y a pesar que tengo un blog para el trabajo interactivo con mis estudiantes, ellos (y también varios compañeros educadores) se desorientan “al no saber qué hacer” porque no hay la presencia física del docente.

¿Las personas autónomas, no planearían un derrotero a seguir, conociendo la herramienta para el trabajo? ¿Los docentes acompañantes no podrían sugerir la continuación del estudio “normal” mediado por las tecnologías? ¿Las tecnologías de la información y las comunicaciones, en su buen uso, no podrían facilitar una postura autodidacta? Muy seguramente la respuesta es positiva (SI), pero tristemente no hemos reforzado este tipo de formación en nuestros estudiantes y nuestra cultura sigue diciendo que no somos auto disciplinados porque conservamos el estigma de la población del trópico: relajada y guapachosa. “Como la cultura es un fenómeno social, la capacidad de decisión que define al control cultural es también una capacidad social, lo que implica que aunque las decisiones las tomen los individuos, el conjunto social dispone a su vez, de formas de control sobre ellas” (Aguilar, 2000).

Referencias Bibliográficas.

Aguilar Cordero, Wilian de Jesús. (2000). Valoración socio cultural en conservación y manejo de vida silvestre del trópico. Recuperado de http://www.academia.edu/1106884/VALORACI%C3%93N_SOCIOCULTURAL_EN_CONSERVACI%C3%93N_Y_MANEJO_DE_VIDA_SILVESTRE_DEL_TR%C3%93PICO

Becerra, Gladys Y. (2005).La teoría pedagógica y su importancia en la formación docente. Revista de Estudios Histórico-Pedagógico. Año 3 (3). San Cristóbal-Venezuela. Recuperado de http://servidor-opsu.tach.ula.ve/revistas/temistocles/nro3/teoriapedagogi.htm

León, Aníbal R. (2012). The ends of Educations. www.revistaorbis.org.ve/núm 23 (año 9) 4-50.

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